Esta masa base es versátil y deliciosa: podés hacer galletas clásicas con chips de chocolate o la versión red velvet con chocolate blanco. Grandes, con el centro tierno y los bordes crocantes.
Ingredientes
Masa base (para ambas versiones):
- 545g de harina 0000
- 6,5g de bicarbonato
- 5g de polvo de hornear
- 8g de sal
- 4g de canela
- 300g de manteca (no fría, pero tampoco pomada)
- 2 huevos
- 12g de esencia de vainilla
- 170g de azúcar blanco
- 260g de azúcar mascabo
Para galletas de chocolate:
- 150g de chips de chocolate
Para galletas red velvet:
- 150g de chips de chocolate blanco
- 8g de cacao en polvo
- 10 gotas de colorante rojo (o la punta de un dedo)
Preparación
Paso 1: La base cremosa
Mezclá la manteca (a temperatura ambiente, ni fría ni pomada) con el azúcar blanco y el azúcar mascabo hasta integrar bien.
Paso 2: Los huevos
Cuando todo esté unido, agregá los huevos y mezclá hasta incorporar.
Paso 3: Los secos
Agregá el bicarbonato, polvo de hornear, sal y canela. Mezclá bien.
Paso 4: Finalizar la masa
Incorporá la vainilla y la harina. Mezclá hasta obtener una masa uniforme.
Paso 5: Dividir
Dividí la masa en dos partes iguales: una para chocolate y otra para red velvet (o hacé todas del mismo sabor si preferís).
Versión Chocolate
- Agregá los 150g de chips de chocolate a una mitad de la masa.
- Mezclá hasta distribuir uniformemente.
- Formá bolas de 70g cada una.
Versión Red Velvet
- A la otra mitad de la masa, agregá los chips de chocolate blanco y el cacao en polvo.
- Mezclá bien.
- Agregá el colorante rojo (empezá con poco, podés agregar más).
- Mezclá por 30 segundos hasta que el color esté uniforme.
- Formá bolas de 70g cada una.
Horneado
- Precalentá el horno a 180°C.
- Colocá las bolas de masa sobre papel de silicona (importante para que no se peguen).
- Dejá espacio entre ellas porque se expanden.
- Horneá por 15 minutos aproximadamente.
El punto justo: Vigilá la parte de abajo para que no se pasen. Con un tenedor verificá que adentro no esté demasiado húmedo, pero tampoco las dejes hasta que estén duras - tienen que quedar chewy.
Tip del Chef
El azúcar mascabo: Es el ingrediente secreto que le da a estas galletas su textura chewy (tierna y masticable) y un sabor profundo a caramelo. El azúcar blanco sola haría galletas más crocantes. La combinación de ambas es la magia.
Notas importantes
- La manteca: El punto de la manteca es clave. Tiene que estar a temperatura ambiente pero no pomada. Si está muy blanda, las galletas se esparcen demasiado; si está fría, la masa no se integra bien.
- El colorante: Para red velvet, andá de a poco con el colorante. Es más fácil agregar que quitar, y demasiado colorante puede dejar gusto amargo.
- El papel silicona: Es importante usar papel de silicona o una Silpat. El papel manteca común puede no ser suficiente para estas galletas.
Conservación
Guardá en recipiente hermético. Las galletas se mantienen tiernas por 4-5 días. También podés congelar las bolas de masa crudas y hornear cuando quieras galletas frescas.
Imposibles de resistir. ¡Buen provecho!