Galletas Red Velvet y de Chocolate

Dos versiones irresistibles de la misma masa: con chips de chocolate o estilo red velvet. Gigantes y chewy.

Galletas Red Velvet y de Chocolate
Tiempo: 45 min
Porciones: 14 galletas grandes
Dificultad: Media

Esta masa base es versátil y deliciosa: podés hacer galletas clásicas con chips de chocolate o la versión red velvet con chocolate blanco. Grandes, con el centro tierno y los bordes crocantes.

Ingredientes

Masa base (para ambas versiones):

  • 545g de harina 0000
  • 6,5g de bicarbonato
  • 5g de polvo de hornear
  • 8g de sal
  • 4g de canela
  • 300g de manteca (no fría, pero tampoco pomada)
  • 2 huevos
  • 12g de esencia de vainilla
  • 170g de azúcar blanco
  • 260g de azúcar mascabo

Para galletas de chocolate:

  • 150g de chips de chocolate

Para galletas red velvet:

  • 150g de chips de chocolate blanco
  • 8g de cacao en polvo
  • 10 gotas de colorante rojo (o la punta de un dedo)

Preparación

Paso 1: La base cremosa

Mezclá la manteca (a temperatura ambiente, ni fría ni pomada) con el azúcar blanco y el azúcar mascabo hasta integrar bien.

Paso 2: Los huevos

Cuando todo esté unido, agregá los huevos y mezclá hasta incorporar.

Paso 3: Los secos

Agregá el bicarbonato, polvo de hornear, sal y canela. Mezclá bien.

Paso 4: Finalizar la masa

Incorporá la vainilla y la harina. Mezclá hasta obtener una masa uniforme.

Paso 5: Dividir

Dividí la masa en dos partes iguales: una para chocolate y otra para red velvet (o hacé todas del mismo sabor si preferís).


Versión Chocolate

  1. Agregá los 150g de chips de chocolate a una mitad de la masa.
  2. Mezclá hasta distribuir uniformemente.
  3. Formá bolas de 70g cada una.

Versión Red Velvet

  1. A la otra mitad de la masa, agregá los chips de chocolate blanco y el cacao en polvo.
  2. Mezclá bien.
  3. Agregá el colorante rojo (empezá con poco, podés agregar más).
  4. Mezclá por 30 segundos hasta que el color esté uniforme.
  5. Formá bolas de 70g cada una.

Horneado

  1. Precalentá el horno a 180°C.
  2. Colocá las bolas de masa sobre papel de silicona (importante para que no se peguen).
  3. Dejá espacio entre ellas porque se expanden.
  4. Horneá por 15 minutos aproximadamente.

El punto justo: Vigilá la parte de abajo para que no se pasen. Con un tenedor verificá que adentro no esté demasiado húmedo, pero tampoco las dejes hasta que estén duras - tienen que quedar chewy.

Tip del Chef

El azúcar mascabo: Es el ingrediente secreto que le da a estas galletas su textura chewy (tierna y masticable) y un sabor profundo a caramelo. El azúcar blanco sola haría galletas más crocantes. La combinación de ambas es la magia.

Notas importantes

  • La manteca: El punto de la manteca es clave. Tiene que estar a temperatura ambiente pero no pomada. Si está muy blanda, las galletas se esparcen demasiado; si está fría, la masa no se integra bien.
  • El colorante: Para red velvet, andá de a poco con el colorante. Es más fácil agregar que quitar, y demasiado colorante puede dejar gusto amargo.
  • El papel silicona: Es importante usar papel de silicona o una Silpat. El papel manteca común puede no ser suficiente para estas galletas.

Conservación

Guardá en recipiente hermético. Las galletas se mantienen tiernas por 4-5 días. También podés congelar las bolas de masa crudas y hornear cuando quieras galletas frescas.


Imposibles de resistir. ¡Buen provecho!

Mas Recetas

Segui explorando sabores